¿Cómo fomentar en nuestros hijos la gratitud?

La navidad se encuentra a la vuelta de la esquina, y la mayoría de los niños comienzan a emocionarse por el ambiente que rodea esta época que es mágica para ellos, y sobre todo, comienzan a pensar en el juguete que van a pedir, o en los regalos que van a recibir. Sin embargo, como sabemos, esta temporada no se trata solo de recibir regalos, sino también de convivir, de pasar tiempo con la familia, y sobre todo de agradecer todo lo que hemos recibido a lo largo del año.

Es por esto que como padres comenzamos a preguntarnos … ¿Cómo podemos lograr que nuestros hijos no vean este tiempo con emoción únicamente por los regalos que van a recibir? La respuesta es… fomentando en nuestros hijos el valor de la gratitud.

¿Qué entendemos por gratitud? Según la RAE, podemos definirla como el “Sentimiento que nos obliga a estimar el beneficio o favor que se nos ha hecho o ha querido hacer, y a corresponder a él de alguna manera”. En pocas palabras, la gratitud es aquello que nos lleva a valorar y agradecer aquello que se nos da, ya sea material o no, y a buscar corresponderlo o retribuirlo de alguna manera.

La gratitud no es algo con lo que nacen nuestros hijos, al contrario, los niños pequeños tienen a exigir y demandar lo que quieren para ellos, sin importarles el agradecer o retribuir todo lo que reciben de alguna manera. Es por esto que es trabajo de nosotros como padres, el enseñarles a ser agradecidos, y a valorar lo que tienen.

Existen varias acciones que podemos tomar, para que nuestros hijos/as aprendan poco a poco este valor, pero hay que recordar que, como todo el aprendizaje, tenemos que ser constantes y sobre todo, enseñarles con el ejemplo.

La mejor edad para comenzar a trabajar esta virtud con nuestros hijos/as es entre los dos y tres años, ya que antes no entenderán aun el concepto de agradecer. Al principio parecerá que solo están repitiendo la palabra como “periquitos”, pero poco a poco comenzarán a comprender e internalizar su significado.

Alguna de las acciones que podemos fomentar como familia son:

  • No cumplir todos sus caprichos, ni ceder a todas sus demandas: En resumidas cuentas, aprender a decirles a nuestros hijos: NO. Cuando nuestros hijos obtienen todo lo que quieren, dejan de valorar lo que les damos, y pronto nos daremos cuenta que ni todos los juguetes, ni todas las salidas podrán satisfacerlos.
  • Mostrarles que no todas las personas tienen lo mismo que ellos: Nunca son demasiado jóvenes para conocer otras realidades, y ver que no todas las personas son tan afortunadas como ellos. Esto los hará reflexionar acerca de lo afortunados que son y valorarán aún más lo que tienen.
  • Enseñarles a devolver: Este punto está muy unido al anterior, ya que se trata de que nuestros hijos aprendan a desprenderse de lo suyo, para dárselo a alguien que tiene menos. Esto lo podemos lograr por ejemplo donando su tiempo para alguna obra de caridad, donando sus juguetes a los niños que no tienen o arreglando la ropa que ya no les queda para regalarla. Para que este punto sea eficiente es importante involucrarlos en todo el proceso, y no solo pedirles las cosas y que no vean quien las recibe.
  • Hacerles ganarse alguna cosa que quieren mucho: Desde el momento que nuestros hijos/as reciben su primer domingo, es momento de enseñarles el valor de ahorrar, y de comprarse ellos mismos las cosas que quieren. Esto logrará que valoren lo difícil que es ganar el dinero, y el esfuerzo que requiere adquirir las cosas.
  • No les des regalos por todo: Existen muchas razones por las cuales queremos celebrar con nuestros hijos, sin embargo, es siempre mejor regalarles una experiencia, como una ida al zoológico o al parque de diversiones, que cosas materiales.
  • Enseñarlos a no agradecer únicamente lo material: Es importante que nuestros hijos valoren no solo las cosas materiales, si no también el tiempo y el esfuerzo que las demás personas invierten en hacer algo por ellos.
  • Predicar con el ejemplo: Nos queda claro que nuestros hijos aprenden con el ejemplo, por lo tanto, seamos cuidadosos de dar las gracias constantemente y a todas las personas que nos prestan un servicio, ser cuidadosos con nuestras cosas, y valorar lo que tenemos.
  • Acompañarlos: Podemos aprovechar justamente las épocas como navidad y su cumpleaños, para enseñarlos a agradecer. Esto depende de lo que usen en tu familia, pero puede ser desde una llamada telefónica para agradecer por el regalo, una tarjeta hecha por ellos, o un dibujo que puede escanearse y mandarse por WhatsApp.
  • Reflexionar acerca de lo recibido:  Podemos aprovechar por ejemplo el momento de la cena para platicar con nuestros hijos y preguntarles ¿Cuál es el momento del día por el que más te gustaría agradecer y por qué? Si realizamos este ejercicio diario fomentaremos que nuestros hijos realicen por lo menos un momento de reflexión acerca de todo lo bueno que vivieron en su día, y de lo que deben agradecer.

LiliPreciado2

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